A veces, cuando llueve, te veo llorar. A veces, cuando sale el sol, te veo reír.
No necesito cerrar los ojos para sentirte a mi lado. No necesito cerrar los ojos para sentir tu amor.
He imaginado tantas veces tus caderas desnudas bailando entre las sábanas que no necesito volver a soñar. He soñado tantas veces con acariciar tus piernas que no necesito volver a imaginar.
Eres la nueva princesa de mi república. Eres la traviesa mariposa en mi vientre helado. Eres la llama que prende mi cuerpo cuando te vuelvo a soñar.
Madre Tierra sabía de ti, Madre Tierra sabía de mí; pero sabe ya de tantas almas que olvidó presentarnos aquella tarde de abril, que olvidó que mi vida no era nada sin ti.
Aparece de nuevo en mi camino y sabré que eres real. Aparece de nuevo en mi cama y no volveré a soñar. Cumpliré mi promesa: aparece una vez más.
Y ahora que te he tenido durmiendo sobre mi pecho, no volveré a soñar contigo.
Te has marchado, me he apagado, no sé si te he perdonado.
Tú ya no estás, no tengo más y ya no puedo ni soñar.
~Your windancer~
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
ResponderEliminar~Your Windmaker~
Tu entrada me ha recordado una frase que me dijo un viejo amigo: Es mejor haber amado y haber perdido que nunca haber amado.
ResponderEliminarY otra que llevo siempre conmigo: Lo mejor que te puede pasar es amar y ser correspodido.
Te sigo!!
Te dejo mis blogs por si te quieres pasar:
Blog novela: www.unaelegidaentremil.blogspot.com
Diario: www.victhebest.blogspot.com